Si decides alojarte en Hacienda Jurica by Brisas, te encontrarás en una fantástica zona de Querétaro (Jurica), a apenas 5 min en coche de Antea Lifestyle Center y 5 de Centro de la zona residencial. Además, este hotel para familias se encuentra a 4 km de La Loma Centro Deportivo Querétaro y a 4,3 km de Centro urbano.
Para un relax sin igual, nada como una visita al spa, que ofrece masajes. En tus ratos libres aprovecha las instalaciones recreativas, que incluyen una piscina al aire libre y gimnasio. Encontrarás también conexión a Internet wifi (de pago), una zona recreativa o sala de juegos y servicio de celebración de bodas.
Cuando te apetezca almorzar o cenar solo tendrás que ir a Los Hules, el restaurante de este hotel, o incluso simplemente llamar al servicio de habitaciones con horario limitado. Disfruta de tu bebida favorita en el bar o lounge o en el bar junto a la piscina. Se ofrece un desayuno bufé todos los días de 07:00 a 11:00 con un coste adicional.
Tendrás conexión a Internet por cable gratis, un centro de negocios y tintorería a tu disposición. ¿Estás organizando un evento en Querétaro? En este hotel tienes a tu disposición 956 metros cuadrados de espacio con zona para conferencias y salas de reuniones. Hay un aparcamiento sin asistencia gratuito disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 239 habitaciones con aire acondicionado, minibar y televisión LCD. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El cuarto de baño está provisto de ducha y secadores de pelo. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte, escritorio y teléfono.
«La hacienda es muy bonita y muy grande, y aunque tienen mucho personal, evidentemente no hay la supervisión necesaria. En la habitación que me tocó, cerré la puerta del baño y ya no se pudo abrir, supuse que tal vez tenía el seguro puesto por dentro y al cerrar, este se activó; llamé a recepción para que enviaran a alguien a abrirla y efectivamente llegó una persona de mantenimiento a abrirla, pero se dió cuenta de que la chapa no servía, me preguntó si podía ir por una nueva para cambiarla, dijo que no tardaría, y volvió con una chapa que no correspondía en tamaño, finalmente ya se pudo abrir la puerta del baño. Más tarde volvió y me indicó que ya tenía la chapa correcta, pero le pedí que volviera a otro día.
Para completar, muchos mosquitos en la habitación, la verdad es que estaba ya muy cansada para solicitar el cambio de habitación, pero lo ameritaba»