El Shinagawa Prince Hotel sorprende por la gran variedad de servicios y actividades de ocio que ofrece.
Este inmenso hotel de cuatro estrellas disfruta de una estupenda ubicación, a dos minutos a pie de la estación de Shinagawa. Desde el hotel se puede acceder al aeropuerto de Haneda en solo 11 minutos a través de la línea Keikyu. Shinagawa es una zona animada y llena de ocio donde se encuentran las atracciones más populares, como el Museo de Arte Contemporáneo de Hara, el parque acuático Maxell Aqua Shinagawa, así como muchos templos y calles comerciales.
Las habitaciones de este hotel son elegantes y acogedoras, y ofrecen conexión a internet gratuita de alta velocidad (wifi o por cable), hervidor eléctrico, caja fuerte y minibar. Los baños privados incluyen artículos de aseo, secador de pelo, zapatillas y albornoces "yukata". La mayoría de las habitaciones gozan de vistas espectaculares de la ciudad.
Los huéspedes del Shinagawa Prince Hotel disfrutarán de una increíble oferta gastronómica, con una gran variedad de platos locales e internacionales además de numerosos espacios de restauración diferentes. El más conocido quizá sea el Dining & Bar Table 9 Tokyo, que ofrece vistas panorámicas de la ciudad a 140 metros de altura. En el hotel se pueden encontrar un sinfín de opciones de entretenimiento, desde un cine con 11 pantallas, hasta un acuario, una tienda de regalos, salón de belleza, boleras, canchas de tenis y dos piscinas. También ofrece servicios para los viajeros de negocios, y dispone de salas de reunión y salones para banquetes.
Con más de 3000 habitaciones repartidas en sus cuatro torres e infinidad de servicios e instalaciones, el Shinagawa Prince Hotel es un establecimiento que lo tiene todo.
«Me alojé aquí a mediados de marzo por dos noches. A pesar de tener el aire acondicionado encendido, la habitación seguía siendo muy calurosa y mi hijo sudaba mucho. El baño no tenía extractor, por lo que el aire no circulaba después de ducharse o usar el inodoro. Además, el agua del inodoro salía de color amarillento. La lavandería tampoco era muy cómoda, ya que había que cambiar de ascensor para llegar a ella. Sin embargo, el personal del hotel fue muy amable.»