Badaling: el más famoso
¡Empecemos por el clásico! Badaling se encuentra a unos 70 km al noroeste de Pekín (aproximadamente una hora en coche) y es, básicamente, el tramo más emblemático de la Gran Muralla. Su fama no es casualidad: es una preciosidad, está superbién restaurado y, la verdad, es el más fácil de visitar. ¡Puedes llegar hasta allí en un tren directo desde Pekín! Este tramo de la muralla es ancho y tiene pendientes suaves, por lo que es perfecto si viajas con tus padres o con niños.
La entrada cuesta aprox. 2 CNY y el teleférico, aprox. 6 CNY ida y vuelta. Intenta llegar antes de las 9:00. Créeme, a media mañana se pone a reventar de grupos de turistas. Yo suelo recomendar a mis amigos que vayan entre semana, en primavera u otoño, para disfrutar de la mejor experiencia.
Mutianyu: mi sección favorita
A unos 90 km de Pekín, Mutianyu es lo que yo llamo el «punto ideal» para visitar la Gran Muralla. Lo tiene todo: unas vistas impresionantes a las montañas, 23 torres de vigilancia en un tramo de 5,4 km y, ¿sabes qué es lo mejor? ¡Que puedes bajar en tobogán
La entrada cuesta unos 2 CNY y, para subir, tienes varias opciones: el teleférico por unos 6 CNY ida y vuelta o el telesilla si te apetece un poco más de aventura.
La muralla aquí es más ancha que la de Badaling y tiene unas torres de vigilancia alucinantes a ambos lados. Me encanta venir a primera hora de la mañana, cuando la luz le da a las montañas de una forma especial. Es el momento perfecto para hacer fotos sin aglomeraciones.
Gatos que encontré en Mutianyu
Gran Muralla Simatai: un espectáculo de vistas nocturnas
Este tramo es especial, ¡y es que es el único que puedes visitar de noche! Se encuentra a unas 2 h de Pekín y el viaje a Simatai merece totalmente la pena.
Durante el día, la entrada cuesta unos 40 CNY, pero la magia de verdad empieza con el recorrido nocturno (180 CNY). La muralla se ilumina con farolillos tradicionales y verla serpentear por las montañas oscuras es algo sencillamente increíble.
¡Solo dejan entrar a 600 personas por la noche, así que reserva con antelación! La muralla aquí es bastante empinada (¡no la llaman la «Escalera al Cielo» por nada!), pero las vistas sobre el embalse son increíbles.
Un consejo: ¡llega para la puesta de sol y quédate a ver el espectáculo de luces
Gran Muralla de Huanghuacheng: la vista del lago
¡Hay partes de la Gran Muralla que incluso se sumergen en un lago! La llaman la «Gran Muralla acuática», y es una auténtica maravilla, sobre todo en verano.
Se encuentra a unos 70 km de Pekín, está menos restaurada y es un poco más salvaje, lo que le da un toque más auténtico. Incluso puedes dar un paseo en barco por el lago para sacar unas fotos increíbles. Eso sí, ¡ten en cuenta que la ruta es bastante empinada
¿Cuánto mide la Gran Muralla china?
Vamos a aclarar una de las cuestiones más confusas sobre la Muralla: su longitud real. Después de años de diferentes mediciones y descubrimientos recientes, ¡aquí tienes la respuesta definitiva
Lo que perdura hoy
La Gran Muralla de la dinastía Ming, que es la que la mayoría de los turistas visitan hoy en día, se extiende a lo largo de unos 8000 kilómetros (5000 millas). Pero aquí viene lo interesante: solo un 30 % de estas murallas de la era Ming sigue en buen estado. El resto se ha deteriorado por el paso del tiempo, las inclemencias meteorológicas y, por desgracia, la actividad humana.
Según la encuesta del Gobierno chino de 2012, la longitud total de todos los tramos de la Gran Muralla de todas las dinastías juntas es la asombrosa cifra de 21 196 kilómetros (13 171 millas). ¡Equivale a recorrer en coche la distancia entre Nueva York y Los Ángeles más de cuatro veces! Sin embargo, no toda la muralla se conserva en la actualidad. Para que te hagas una idea, la longitud total de la Gran Muralla es:
- La mitad de la longitud del ecuador terrestre
- Equivalente a caminar de Pekín a Roma… dos veces
- El equivalente a 242 000 campos de fútbol alineados
La longitud a lo largo de la historia
La Muralla es en realidad una compleja red de murallas construida durante diferentes dinastías:
- Dinastía Qin (221-206 a. C.): 5000 km
- Dinastía Han (202 a. C.-220 d. C.): 10 000 km
- Dinastía Ming (1368-1644 d. C.): 8000 km
Curiosamente, la Muralla sigue «creciendo», aunque no físicamente, ¡sino gracias a los nuevos descubrimientos! Con la ayuda de tecnología avanzada, los arqueólogos descubren con regularidad tramos hasta ahora desconocidos. En 2020, se documentaron más de 600 km de antiguos segmentos de la muralla en el norte de China.
Recuerda: Cuando alguien te pregunte por la longitud de la Muralla, la verdadera pregunta es «¿De qué muralla y de qué dinastía hablamos?». ¡La respuesta puede variar en miles de kilómetros
Cómo llegar a la Gran Muralla y consejos para aparcar
Después de innumerables visitas y de ayudar a cientos de viajeros, aquí tienes una guía detallada para llegar a la Gran Muralla sin estrés y como un auténtico lugareño.
En coche (recomendado)
Ir en coche te ofrece la máxima flexibilidad y comodidad, y es la opción ideal para explorar varios tramos en un solo día. La mayoría de los tramos cuentan con amplias zonas de aparcamiento, cuyas tarifas oscilan entre los 30-80 CNY (aprox. 4–10 €) al día, dependiendo de la ubicación y la temporada.
Mutianyu cuenta con tres aparcamientos bien organizados, mientras que Badaling y Simatai disponen de dos amplias zonas de aparcamiento conectadas por autobuses lanzadera. En las secciones menos visitadas de Jinshanling y Huanghuacheng, el aparcamiento es más relajado y las tarifas rondan los 20 CNY (aprox. 3 €).
Para disfrutar de la mejor experiencia, llega antes de las 8:30 para evitar los autobuses turísticos, sobre todo durante la temporada alta, de abril a octubre. Necesitarás AutoNavi (高德地图) o Baidu Maps, así que descárgate la aplicación y configúrala en tu idioma antes de salir del hotel. Si vas a alquilar un coche, en la sección de alquiler de coches de Trip.com puedes comparar precios y alquilar vehículos de las principales empresas, como Hertz y Avis. Todas ellas tienen mostradores en el aeropuerto de Pekín-Capital con personal que habla inglés.
📍 Consejos y trucos de aparcamiento
Las horas de mayor afluencia en el aparcamiento son de 10:00 a 14:00, cuando los autobuses turísticos invaden la zona. Ten siempre a mano algo de efectivo o Alipay para pagar, y no te olvides de hacerle una foto a tu plaza y al número de la sección. Créeme, ¡después de un largo día de senderismo todo te parecerá igual
Aunque el aparcamiento este de Mutianyu (P3) es mi rincón secreto para los días de más afluencia, el aparcamiento principal de Jinshanling y el del lago de Huanghuacheng son alternativas igual de tranquilas. La mayoría de los tramos ofrecen un servicio de traslado gratuito desde las zonas de aparcamiento hasta las entradas principales, con una frecuencia de 15 minutos durante todo el día.
Transporte público
La opción de transporte público más económica suele costar entre 12–16 CNY (aprox. 2–3 €) por trayecto.
Desde Pekín, puedes ir a Mutianyu en el autobús 867 desde la estación de Dongzhimen, a Badaling en el autobús 877 desde Deshengmen o a Simatai en el autobús turístico directo que sale de Dongzhimen. Para llegar a Jinshanling, hay un autobús turístico especial que sale de la estación de Wangjing West. Para ir a Gubeikou y Huanghuacheng, necesitarás combinar el metro con los autobuses locales.
Los servicios suelen empezar entre las 06:30 y las 07:00, y los últimos regresos son entre las 16:00 y las 17:30, dependiendo de la sección y la temporada. Para la mayoría de los visitantes, Alipay es la opción de pago más cómoda. ¡Solo tienes que acordarte de configurarlo antes del viaje
Chófer y tours privados
Para disfrutar de la máxima comodidad, contrata un conductor privado a través de tu hotel o de Trip.com. Los precios oscilan entre 21–41 CNY (aprox. 58–115 €) al día, según el tipo de vehículo. La mayoría de los servicios incluyen un conductor de habla inglesa, un amplio tiempo de espera, recogida y vuelta al hotel, además de comodidades como agua embotellada y wifi.
Los tours en grupo son una opción fantástica y económica, con precios a partir de 240–320 CNY (aprox. 31–41 €) por persona, y suelen incluir las entradas y el almuerzo. La verdadera ventaja es la flexibilidad para visitar varias secciones: muchos conductores pueden llevarte de Mutianyu a Huanghuacheng en 1,5 h, o de Jinshanling a Simatai en solo 40 min.
Mejor época para visitar la Gran Muralla China
Si quieres disfrutar del mejor tiempo y de paisajes espectaculares, viaja en otoño (de septiembre a noviembre) o en primavera (de marzo a mayo).
Otoño: el tiempo perfecto y unas vistas de ensueño (de septiembre a noviembre) 🍂
El otoño es, sin duda, la mejor época para visitar. Te contamos por qué:
- Clima ideal: Las temperaturas frescas (entre 10 °C y 21 °C) hacen que el senderismo sea agradable y evitan que acabes empapado en sudor.
- Follaje espectacular: la Muralla se viste con los colores del otoño, con sus características hojas rojas, doradas y anaranjadas.
- Menos turistas: Hay menos gente que en verano, así que podrás disfrutar de un paseo tranquilo por la Muralla.
Qué visitar:
- Mutianyu: Ideal por su combinación de vistas preciosas, menos aglomeraciones y fácil acceso. ¡Incluso puedes bajar en teleférico o en tobogán
- Simatai: Una sección un poco más salvaje y empinada, con un aire dramático y menos restauración. Ideal para aventureros y fotógrafos.
Primavera: temperaturas suaves y la naturaleza en flor (marzo a mayo) 🌸
La primavera es otra opción fantástica, especialmente para:
- Temperaturas suaves: Ideales para hacer senderismo, con temperaturas de entre 10 °C y 24 °C (50 °F y 75 °F).
- Naturaleza en flor: Los cerezos en flor y la vegetación embellecen aún más la Muralla.
- Menos aglomeraciones: Evitarás las multitudes del verano, por lo que te resultará más fácil explorarlo todo.
Qué visitar:
- Badaling: El tramo más popular, que destaca por su excelente restauración y su fácil acceso desde Pekín. Es un lugar ideal para visitar en primavera, cuando las flores están en su máximo esplendor.
- Huanghuacheng: Menos concurrida y única por sus vistas al lago. Si quieres una experiencia más tranquila, es una joya escondida.
¿Y por qué no en verano o en invierno?
- Verano (de junio a agosto): Es una época calurosa y concurrida, por lo que no es el mejor momento para disfrutar de una visita agradable.
- Invierno (de diciembre a febrero): Es una época preciosa con la nieve, pero hace un frío glacial y es posible que algunos tramos estén cerrados.
¿Quién construyó la Gran Muralla china y por qué?
La construcción de la Gran Muralla china se prolongó durante siglos: desde los primeros muros defensivos del período de los Reinos Combatientes hasta las imponentes fortificaciones de la dinastía Ming. Su principal objetivo era proteger a China de las invasiones del norte, controlar el comercio y simbolizar la fuerza del imperio.
Fuente de Look and Learn
¿Quién construyó la Gran Muralla china?
La Gran Muralla china se construyó a lo largo de varias dinastías, principalmente con fines defensivos, y en su construcción participaron diversos grupos, como soldados, campesinos, prisioneros y obreros cualificados. Su construcción abarcó desde la dinastía Zhou (1046-256 a. C.) hasta la dinastía Ming (1368-1644).
Dinastía/Época | Emperador/Gobernante | Principales constructores | Materiales utilizados |
Dinastía Zhou (1046-256 a. C.) | Reyes de Zhou | Soldados de los señores feudales y mano de obra local | Tierra, madera y piedra |
Período de las Primaveras y Otoños (770-476 a. C.) | Varios señores feudales | Soldados, campesinos | Madera, Tierra |
Período de los Reinos Combatientes (475-221 a. C.) | Varios líderes de los Reinos Combatientes | Soldados, trabajadores locales y campesinos | Madera, tierra, piedra |
Dinastía Qin (221-206 a. C.) | Qin Shi Huang | Obreros, soldados, convictos | Tierra apisonada |
Dinastía Han (206 a. C.-220 d. C.) | Emperador Wu de Han | Soldados, trabajadores locales | Madera, tierra, piedra |
Dinastía Ming (1368-1644) | Emperador Hongwu y Emperador Yongle | Soldados, trabajadores cualificados | Piedra, ladrillo, mortero |
Constructores clave y sus aportaciones:
- Qin Shi Huang (dinastía Qin): Inició una construcción a gran escala conectando las murallas construidas por los diferentes estados.
- Emperador Wu de Han (dinastía Han): Amplió la Muralla para proteger las rutas comerciales de la Ruta de la Seda.
- Emperadores Ming (dinastía Ming): Reconstruyeron y fortificaron la Muralla con secciones de piedra, ladrillo y mortero.
Fuente de China Highlights
¿Por qué se construyó la Gran Muralla china?
La razón principal por la que se construyó la Gran Muralla fue la defensa: proteger al Imperio chino de las tribus nómadas y las fuerzas invasoras del norte. Sin embargo, con el tiempo, las funciones y la importancia de la Muralla fueron cambiando. Aquí tienes algunas de las razones clave por las que se construyó:
- Protección contra las tribus nómadas: El objetivo principal de la Gran Muralla era proteger la civilización china de los invasores nómadas, como los xiongnu, los mongoles y los tártaros. Estas tribus atacaban con frecuencia los asentamientos chinos en busca de recursos y tierras. La muralla actuaba como una barrera física para impedir estas invasiones, lo que les dificultaba cruzar fácilmente al territorio chino.
- Símbolo de poder y unificación: Durante la dinastía Qin, la muralla también simbolizaba la autoridad del emperador sobre los estados chinos recién unificados. Al unir las murallas que ya existían y crear una imponente fortificación, el emperador demostró el poderío del recién formado imperio y su capacidad para movilizar a una ingente cantidad de mano de obra.
- Control de las rutas comerciales: Durante la dinastía Han, la Muralla ayudó a proteger la Ruta de la Seda, la ruta comercial vital que conectaba China con Asia Central, la India y el Imperio romano. No solo protegía de las amenazas militares, sino que también regulaba el comercio y la inmigración a lo largo de estas rutas.
- Barrera psicológica: La Muralla se convirtió en una barrera simbólica, tanto para los invasores como para el propio pueblo chino. Sus enormes dimensiones y su imponente presencia sirvieron de disuasión psicológica, dejando claro a los invasores que cruzarla sería una empresa difícil y costosa.
- Estrategia militar y vigilancia: En épocas posteriores, especialmente durante la dinastía Ming, la Gran Muralla formaba parte de una estrategia militar más amplia que incluía torres de vigilancia, hogueras de señales y patrullas. Esto permitía una comunicación rápida y que el ejército pudiera vigilar y responder a las amenazas desde la distancia.
Historia de la Gran Muralla china
Restos de la Gran Muralla Han (de Wikipedia)
La historia de la Gran Muralla se extiende a lo largo de más de 2500 años, entrelazándose con las dinastías chinas al igual que la propia fortificación serpentea por las montañas. Aunque la mayoría de los visitantes conocen la muralla de la dinastía Ming que vemos hoy en día, la verdadera historia de la Muralla es mucho más rica y fascinante.
- Todo empezó durante el período de las Primaveras y los Otoños (771-476 a. C.), cuando China estaba dividida en estados feudales en guerra constante. Las primeras murallas eran simples fortificaciones de tierra apisonada y piedra, construidas por cada estado para proteger sus territorios. El momento clave llegó durante el período de los Reinos Combatientes (475-221 a. C.), cuando empezaron a aparecer murallas independientes por todo el norte de China.
- Pero el capítulo más dramático de la Muralla comenzó con el emperador Qin Shi Huang en el 221 a. C. Tras unificar China, puso en marcha un ambicioso proyecto para conectar las murallas existentes en un único y enorme sistema defensivo. Cientos de miles de trabajadores —soldados, convictos y campesinos— trabajaron en condiciones durísimas, lo que le valió a la Muralla su apodo de «el cementerio más largo de la Tierra». El precio fue muy alto: según los registros históricos, por cada metro de muralla se perdió una vida.
- Durante la dinastía Han (202 a. C.-220 d. C.), la Muralla se extendió hacia el oeste hasta adentrarse en el desierto de Gobi para proteger las lucrativas rutas comerciales de la Ruta de la Seda. La muralla de la época Han fue toda una revolución, ya que empleaba materiales novedosos como ramas de sauce y juncos en los tramos del desierto, donde la piedra escaseaba.
- Tras la dinastía Han, la construcción de murallas pasó a un segundo plano hasta que la dinastía Ming (1368-1644) puso en marcha el proyecto más ambicioso hasta la fecha. Lo que vemos hoy en día es, en gran parte, el resultado de esta obra: una maravilla de la ingeniería hecha de piedra tallada y ladrillo, diseñada no solo para la defensa, sino también para el rápido despliegue de tropas gracias a su innovador sistema de torres de señales.
Curiosidades sobre la Gran Muralla china
Tramos aptos para gatos 😺 Los tramos de Mutianyu y Badaling son famosos por los gatos que viven allí. Los escalones y las torres son el lugar perfecto para tomar el sol, y la gran afluencia de turistas les garantiza un montón de comida y mimos. Algunos llevan aquí generaciones, ¡así que son los auténticos descendientes de los antiguos guardianes de la Muralla
El mito espacial de la Gran Muralla 🚀 ¡Pues no, no se puede ver desde el espacio a simple vista! Incluso el astronauta chino Yang Liwei lo confirmó. Pero aquí viene lo más guay: se puede localizar con imágenes de radar desde la órbita terrestre baja. Tiene sentido si lo piensas, ¡la Muralla solo mide entre 5 y 8 metros de ancho
Datos curiosos sobre la construcción 🧱 Los constructores se pusieron creativos con los materiales: usaron de todo, desde pelo humano en el mortero hasta ramas de tamarisco en los tramos del desierto. ¿El ingrediente más sorprendente? El mortero de harina de arroz glutinoso, que la hizo increíblemente resistente. ¡A algunos trabajadores incluso se les pagaba con seda y té en lugar de dinero
La sabiduría de la muralla 📚 Un antiguo proverbio chino dice: «No eres un héroe de verdad hasta que subes a la Gran Muralla». Pero mi dicho moderno favorito entre los senderistas es: «La Muralla no se construyó en un día, ¡así que no intentes recorrerla entera en uno solo!».