Esta iglesia es realmente muy especial. En Filipinas, donde las huellas del dominio español son más evidentes, hay iglesias por doquier. Lo que hace especial a esta iglesia es el color de su interior, que crea una mágica atmósfera azul. Esto es bastante inusual. Sin embargo, la decoración de la iglesia es muy sencilla, sin muchas pinturas ni tallas ornamentales.