El castillo de Kanazawa, un magnífico vestigio del período Sengoku de Japón. La torre del castillo, con sus muros blancos y tejas negras, aunque reconstruida, recrea a la perfección el esplendor del dominio de Kaga. Los cerezos en flor del jardín Kenrokuen complementan el antiguo castillo, donde historia y naturaleza se funden armoniosamente. Paseando por él, casi se puede oír el choque de espadas y percibir el aroma del té de la época samurái.