Si decides alojarte en Hotel Realm, disfrutarás de una fantástica ubicación en el centro de Canberra, a apenas cinco minutos en coche de Parliament House y Manuka Oval. Además, este hotel de lujo se encuentra a 1,3 km de National Archives of Australia y a 1,3 km de Lago Burley Griffin.
Olvídate del estrés con los masajes, tratamientos corporales y tratamientos faciales disponibles. La diversión está asegurada en este alojamiento, que ofrece un centro de bienestar, una piscina cubierta y una bañera de hidromasaje. En este hotel de estilo art decó encontrarás también conexión a Internet wifi gratis, servicios de conserjería y una peluquería.
Cuando quieras almorzar o cenar, solo tienes que pasarte por Louis Dining, un restaurante especializado en cocina francesa. El alojamiento también cuenta con una cafetería y con un servicio de habitaciones las 24 horas. Apaga la sed con tu bebida favorita en el bar o lounge. El desayuno bufé, con un coste adicional, se ofrece de lunes a viernes de 06:30 a 10:00, mientras que los fines de semana el horario es de 07:00 a 10:30. LOCALIZE
Tendrás check-out exprés, tintorería y un servicio de recepción las 24 horas a tu disposición. ¿Estás organizando un evento en Canberra? En este hotel tienes a tu disposición 690 metros cuadrados de espacio con centro de conferencias y 15 salas de reuniones. Hay un aparcamiento sin asistencia (de pago) disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 163 habitaciones con aire acondicionado, iPad y minibar. Las camas cuentan con colchones con una capa de acolchado adicional, edredón de plumas y ropa de cama de alta calidad para descansar plácidamente. Se ofrece una conexión a Internet por cable y wifi gratis. El cuarto de baño está provisto de artículos de higiene personal de diseño y secadores de pelo.
«We stayed over Christmas and it was lovely for the kids. They were welcomed with gift packs full of mini-games, not just the normal colouring papers and pencils. They also have a Christmas workshop set up way before Christmas. The room was very nicely decorated with ample of space for crafting and small table for some drinks. The only downside was that many things had been used up and not refilled as the workshop opened a few weeks before Christmas. They also served milk in the workshop room, but I had concerns that the milk was there from the morning for the whole day and that it was not kept chilled, which might not be good for the kids to consume. The receptionists were very friendly.»