UUsuario invitadoLa habitación era espaciosa y tenía una cama grande y cómoda. El servicio de limpieza fue sorprendentemente bueno y rápido, sin ninguna molestia. La vista desde la habitación era la que habíamos reservado, con vistas al Teide (desafortunadamente, solo pudimos disfrutarla los dos últimos días). Había una gran piscina con muchas tumbonas gratuitas; el agua no estaba caliente, pero pudimos nadar. Las instalaciones eran excepcionales: ofrecían no solo cursos, juegos y espectáculos nocturnos en el hotel, sino también excursiones a las ciudades cercanas. Los espectáculos nocturnos incluían música y danzas tradicionales, lo cual fue fascinante. El personal fue muy atento y amable, no solo en recepción, sino también en el bar y en las atracciones. El desayuno tenía un menú variado y había un cocinero que preparaba tortillas al momento. El restaurante era muy espacioso y luminoso. El tiempo no acompañó durante nuestra estancia, pero el hotel y su ambiente lo compensaron con creces. Con buen tiempo, se puede pasar todo el día en el hotel, ya que cuenta con todo lo necesario para relajarse. ¡Nos quedaríamos más tiempo y volveremos seguro la próxima vez!
Mostrar más