based on 18,101 reviewsLa Torre Willis, anteriormente conocida como la Torre Sears, es un punto destacado en el skyline de Chicago. El edificio se utiliza actualmente como oficinas y cuenta con un total de 110 plantas. Cada día, decenas de miles de turistas vienen aquí solo para subir al observatorio de Chicago, ubicado en la planta 103 a 412 metros de altura, y contemplar el panorama completo de la ciudad. 1. **Observatorio en la planta 103: disfruta de las vistas de Chicago** Al entrar en la Torre Willis, te llamarán la atención las palabras «Windy City», «Chicago» y «Chicago City» escritas en inglés en la pared. Después, al subir en el ascensor, en cada piso se muestra la planta actual, la altura y edificios de similar altura. Por ejemplo: - Planta 25: la Estatua de la Libertad en Nueva York. - Planta 86: la Torre Eiffel en París. - Planta 102: el Empire State Building en Nueva York. Cuando llegues al observatorio en la planta 103, podrás admirar toda la ciudad de Chicago y el skyline al otro lado del lago Míchigan. 2. **Sensación real de suspensión: una experiencia emocionante** No te pierdas la sensación de vértigo al pisar los balcones de cristal. En junio de 2009, el diseñador añadió cuatro plataformas de vidrio en el lado oeste del edificio, que se extienden aproximadamente 1,2 metros hacia el exterior. Al pararte sobre el cristal transparente, la vista de las calles es impresionante, aunque puede dar miedo. También verás a otros visitantes en las plataformas adyacentes, ¡como si estuvieran suspendidos en el aire! Algunos se atreven a caminar, otros se agachan e incluso hay quienes se tumban sobre el cristal. 3. **Día despejado y noches iluminadas** De día, disfrutarás de vistas panorámicas abiertas, mientras que de noche podrás contemplar el brillo de las luces de la ciudad. Se recomienda llegar al observatorio entre 30 y 45 minutos antes del atardecer para apreciar la transición entre el día y la noche.
Valoraciones de Willis Tower
Mostrar más valoracionesWillies ha estado mirando a una cuchara negra, y se ha acercado para sentirse muy alto. La fila de los ascensores ha esperado media hora y se ha subido a las orejas. La varanda de la camión se ha mojado las piernas y el coche está pequeño como un pañuelo. El lago está ciego y no puede ver el borde, y el pañuelo pasa lentamente por el piso.