Visitamos la cascada Makhuntseti en julio, de camino a las montañas. Es un lugar precioso; el agua tiene mucha fuerza y el ruido es tan fuerte que hay que alzar la voz para hablar. Hay un puente y una plataforma de observación cerca, y se puede bajar hasta la orilla para sacar buenas fotos. La entrada es gratuita y está abierta las 24 horas, pero es mejor ir por la mañana, ya que al mediodía llegan las multitudes y los autobuses turísticos. Lo único a tener en cuenta: después de la lluvia, las piedras están resbaladizas y el agua está helada, así que no me arriesgaría a nadar. Si vienes de Batumi, es fácil combinar la visita con la fortaleza y los cañones; es una excursión de un día estupenda. Recomendable.