El Monumento a la Amistad Georgiano-Rusa, erigido en 1983 para conmemorar el bicentenario de la amistad entre Georgia y la Rusia soviética, se alza en una plaza de Moscú, junto al Arco de la Amistad. Si bien las actuales relaciones políticas y diplomáticas entre ambos países resultan algo irónicas, esto no impide el intercambio cotidiano entre sus pueblos. El monumento, en forma de arco, se encuentra a 2384 metros de altitud. Sus muros interiores están adornados con vibrantes mosaicos que representan escenas históricas de Georgia y Rusia, y la plataforma de observación ofrece una magnífica vista panorámica de las montañas del Cáucaso.