Este paseo de medio día por el Lower East Side no requiere recorrer grandes distancias: una calle, un edificio antiguo y un mercado bastan para enlazar cien años de historia migratoria de Nueva York.
El aroma de la comida preparada en las calles antiguas y los acentos de distintos países en el mercado hacen que la historia no solo se vea, sino que también se huela, se saboree y se escuche.
Esta es una zona cultural que condensa la historia de esfuerzo de los inmigrantes de Nueva York, ideal para viajeros interesados en la historia, la cultura y la gastronomía auténtica.