Ibis Budget Lima Miraflores está en una fantástica zona de Lima (Miraflores), a solo 15 minutos a pie de Parque Central de Miraflores y Centro comercial Larcomar. Además, este hotel se encuentra a 9,8 km de Centro comercial Jockey Plaza y a 10,3 km de Plaza de Armas de Lima.
Aprovecha los prácticos servicios que se te ofrecen, como conexión a Internet wifi gratis, un jardín vertical o asistencia turística (adquisición de entradas).
Ibis Budget Lima Miraflores te ofrece la posibilidad de tomar algo en MIRAFLOR, aunque también puedes ir a un bar-cafetería. El desayuno bufé, con un coste adicional, se ofrece de lunes a viernes de 06:30 a 10:00, mientras que los fines de semana el horario es de 06:30 a 11:00.
Tendrás tintorería, un servicio de recepción las 24 horas y una lavandería a tu disposición. Pagando un pequeño suplemento podrás aprovechar prestaciones como servicio de transporte al aeropuerto (ida y vuelta) disponible 24 horas y aparcamiento sin asistencia gratuito.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 162 habitaciones con aire acondicionado y televisión de pantalla plana. Mantén el contacto con los tuyos gracias a la la conexión wifi gratis. El cuarto de baño está provisto de ducha. Entre las comodidades, se incluyen teléfono, además de un servicio de limpieza disponible todos los días. Puedes solicitar también cunas gratuitas.
«La ubicación es excelente, muy cerca de la parada del autobús del aeropuerto.
He viajado por muchos países y me he alojado en innumerables hoteles, pero el personal de este es el más decepcionante que he encontrado. Cuando los huéspedes tienen preguntas, el personal se muestra bastante impaciente y carece por completo de la cortesía esperada, especialmente el hombre del turno de noche, cuya actitud es extremadamente grosera. Ni siquiera saluda cuando te mira directamente, como si los huéspedes fueran invisibles. La habitación es realmente muy pequeña; para una persona en una habitación doble está bien, pero no la recomendaría para dos, ya que no se puede abrir la maleta y, si se abre, no hay espacio para moverse. Hay un dispensador de agua abajo, al lado del estacionamiento, pero al preguntar por él, el mismo hombre de recepción siguió siendo impaciente. Durante toda la estancia, parecía que cualquier pregunta que hacía le molestaba. En comparación con la amabilidad y el buen inglés del personal en todos los alojamientos de Cusco, el servicio aquí es pésimo, afectando gravemente la experiencia de alojamiento y dejándome una primera impresión muy negativa de Lima.»