Si decides alojarte en La Castellaia Resort de Fabriano, estarás a menos de 15 minutos en coche de Parque natural regional de la Garganta de la Rossa y de Frasassi y Catedral de San Venanzio. Además, este alojamiento se encuentra a 6,9 km de Museo della Carta e della Filigrana y a 9,5 km de Santuario de Santa María Infra Saxa.
Con una piscina al aire libre y muchas otras instalaciones recreativas a tu disposición, no te quedará ni un minuto libre. Tienes también una terraza y jardín donde sentarte a contemplar el paisaje. Encontrarás además conexión a Internet wifi gratis y servicios de conserjería.
En La Castellaia Resort tienes un restaurante a tu disposición para comer algo. Apaga la sed con tu bebida favorita en el bar o lounge. Se ofrece un desayuno bufé todos los días de 08:00 a 09:30 con un coste adicional.
La recepción tiene un horario limitado. Pagando un pequeño suplemento podrás aprovechar prestaciones como servicio de transporte al aeropuerto (ida y vuelta) de pago y aparcamiento sin asistencia gratuito.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 10 habitaciones con minibar y televisión de pantalla plana. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales digitales. El baño privado con ducha está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y bidés. Entre las comodidades, se incluyen escritorio, además de un servicio de limpieza disponible todos los días.
«Siamo stati in questo agriturismo/resort e ci siamo trovati benissimo. La struttura è molto pulita, le stanze calde e accoglienti, e fin dal primo momento si respira un’atmosfera familiare che ti fa sentire davvero a casa. Vista stupenda .
Una delle cose più belle è la presenza di tantissimi animali, tutti curati e amati: alpaca, struzzi, pavoni, conigli, diverse razze rare di galline e galli, mini pig, maialino thailandese, cavallino, montone. Gli animaletti fanno davvero parte della vita quotidiana del posto: puoi accarezzarli, stare con loro e osservare quanto sono ben tenuti e sereni. Un’esperienza unica, soprattutto per chi ama la natura.
La colazione è ottima, con marmellate e torte fatte in casa, e la sala con il camino crea un’atmosfera perfetta per iniziare la giornata. Anche la cena è stata deliziosa: piatti tipici, ingredienti di qualità e una cucina semplice ma davvero buona.
Consigliamo questo posto senza alcun dubbio e torneremo sicuramente. Un luogo speciale, dove rilassarsi e vivere la natura in modo autentico.»