Di un paseo a lo largo del río Odra, que atraviesa la ciudad, y visité el puente Tumski, que conecta las dos partes de la ciudad (la parte gobernada por la iglesia y la parte gobernada por la administración civil). En los últimos años, el puente se ha convertido en un símbolo de la ciudad, con muchísimos turistas que lo visitan para colocar candados y arrojar las llaves al Odra como muestra de amor. ¡Qué romántico!