El Teatro Nacional Croata se encuentra en la Ciudad Baja de Zagreb. Su fachada es amarilla y blanca, con detalles dorados que brillan levemente bajo la luz del sol. Los asientos de madera en forma de herradura están desgastados por el uso, y los murales del techo representan escenas mitológicas; mirarlos durante mucho tiempo puede cansar el cuello. Frente al teatro hay una fuente escultórica que refleja arcoíris en verano. Alrededor del teatro hay zonas verdes donde la gente se sienta en bancos a tomar café, y las paredes de piedra vibran ligeramente al paso de los tranvías.