Vanalinn, el casco antiguo de Tallin, es un barrio medieval magníficamente conservado que te transporta a un cuento de hadas. Sus calles empedradas serpentean entre coloridas casas de comerciantes, iglesias góticas y patios escondidos, todo ello rodeado de imponentes murallas y torres de piedra. La plaza del Ayuntamiento es el corazón del barrio, un lugar vibrante donde disfrutar del ambiente desde una acogedora cafetería. Subir a la colina de Toompea ofrece vistas panorámicas de los tejados rojos y del mar Báltico. De día, es un tesoro de historia y arquitectura; de noche, las calles iluminadas con faroles crean una atmósfera mágica. Vanalinn es una visita obligada para quienes buscan un auténtico ambiente medieval con un toque moderno y vibrante.