Rodeado de exuberante vegetación, el parque alberga cientos de koalas que descansan plácidamente en eucaliptos, una imagen verdaderamente adorable. Los amplios céspedes ofrecen la oportunidad de alimentar a los dóciles canguros de cerca y aprender sobre otros animales nativos australianos como los ornitorrincos y los wombats.
Los espectáculos están bien organizados y son muy informativos, combinando contenido educativo con iniciativas de conservación. El entorno limpio y confortable crea una atmósfera relajada, perfecta para un paseo tranquilo y una experiencia inmersiva con la fauna australiana.