¡Por fin pudimos visitar dos de los monumentos más emblemáticos de Aviñón, en el sur de Francia! A un lado se encuentra el Palacio Papal, la imponente residencia de los antiguos papas, y al otro, el famoso Pont d'Hôtel de l'Étoile (el puente roto de la canción infantil). Ambos están a solo unos minutos a pie, ¡y comprar una entrada combinada resulta aún más económico!
🏰 Palacio Papal (Gran Palacio Papal)
Es impresionante desde la distancia. Sus enormes muros de piedra son sólidos e imponentes, dignos de su estatus como el palacio gótico más grande del mundo. Siete papas vivieron y trabajaron aquí, convirtiéndolo en el centro del poder en la Europa medieval.
El interior cuenta con numerosas salas, y la visita guiada gratuita en tableta es increíblemente útil. Recrea el aspecto original de las salas, mostrando frescos antiguos que aún se conservan, un enorme salón de banquetes y las habitaciones de los papas. Aunque la mayor parte del mobiliario ha desaparecido, dejando solo los muros de piedra, aún se puede imaginar la grandeza del Papado en su apogeo.
¡No te puedes perder la terraza de la azotea! Es un mirador incomparable que ofrece una vista panorámica del río Ródano y el Pont d'Hôtel de l'Étoile, junto con los tejados rojos del casco antiguo: perfecto para tomar fotos espectaculares.
Un pequeño recordatorio: si no te interesa la historia medieval, puede que te parezca un poco vacío, pero a quienes les encanta explorar edificios antiguos les fascinará.
🌉 Pont Saint-Bénézet (conocido comúnmente como Pont des Beaux-Arts en Aviñón)
Cuenta la leyenda que un joven pastor fue guiado por un oráculo divino para construir este puente. Originalmente tenía 22 arcos, pero el río Ródano lo inundaba año tras año. Tras una gran inundación que destruyó la mayor parte, los lugareños decidieron que los costos de reparación eran demasiado altos y simplemente se rindieron, dejando solo cuatro arcos. 😂
¡Es la inspiración de la canción infantil francesa "En el Pont des Beaux-Arts de Aviñón"! De pie sobre el puente en ruinas, sintiendo la brisa del río, viendo fluir el agua y con una pequeña capilla cerca, puedes explorar este corto tramo en media hora.
Aunque ya no se puede cruzar al otro lado, su estado ruinoso le añade encanto, y la vista del Palacio Papal desde el puente es magnífica.
💡En resumen: El Palacio Papal ofrece una rica atmósfera histórica y vistas panorámicas, mientras que el Pont des Papes (el puente sobre los Estados Pontificios) brinda oportunidades románticas para tomar fotos y es perfecto para revivir recuerdos de la infancia. Ambos se complementan a la perfección. Después de explorar el Palacio Papal, pasea por las callejuelas del casco antiguo y busca una pequeña cafetería para relajarte: esta es la verdadera manera de experimentar el sur de Francia.
Recomiendo comprar una entrada combinada para el Palacio Papal y el Pont des Papes. Esto te permite visitar tranquilamente ambos lugares en un solo día, y medio día es suficiente.