La Catedral de San Pablo es una iglesia antigua en Dunedin con una larga historia. En el centro de la iglesia se encuentra una enorme pila de abluciones, donde los fieles pueden purificarse de sus pecados e impurezas. Cuando suena la música de la misa, el lugar se vuelve muy sagrado, brindando a los asistentes una sensación de purificación espiritual. Sin duda, vale la pena visitarla para experimentar esta atmósfera.