La experiencia comienza en la emblemática playa de Pepino en Río, donde los clientes desembarcan del traslado para iniciar el proceso de vuelo. El lugar cuenta con aparcamiento, quioscos de comida, aseos, vestuarios, fuentes de agua y wifi.
Al llegar, el cliente se encontrará con el instructor Sandro Cardoso, quien coordina a 140 instructores para garantizar calidad, profesionalismo y seguridad. El cliente será dirigido a la sede del club de vuelo, donde completará el formulario local del club para activar el seguro del tour. Después de este paso, el cliente subirá a un vehículo privado que lo llevará a la magnífica rampa de Pedra Bonita, situada a 520 metros sobre el nivel del mar.
En la rampa, el cliente puede tomar fotos del paisaje y observar los despegues de parapente mientras su instructor lo prepara para el vuelo. Una vez equipado correctamente, se realizará un breve entrenamiento para simular el momento del despegue. En el momento del despegue, el alumno y el instructor irán a la rampa, donde un inspector realizará una revisión de seguridad y se encenderán las cámaras para grabar todo el vuelo.
El vuelo dura, en promedio, 10 minutos, pero puede llegar a durar hasta media hora. Durante el vuelo, podrás ver Pedra Bonita, Pedra da Gávea, Rocinha, Morro Dois Irmãos, el Cerro del Corcovado, y las playas de São Conrado y Barra da Tijuca. A medida que se acerca la playa, el instructor sobrevolará el mar para capturar un video en 360 grados y fotos increíbles. El aterrizaje es suave y se realiza ya sea en el césped junto al club o en la arena de la playa. Después del vuelo, todas las imágenes se transferirán al teléfono del cliente, quien quedará libre para disfrutar del resto del día en Río de Janeiro.
