Partiendo del centro de Manzhouli, nos dirigiremos a las praderas de Hulunbuir. Una vegetación interminable se extiende como una suave alfombra hasta el horizonte, rebaños de vacas y ovejas deambulan tranquilamente, y a lo lejos, yurtas blancas esparcidas como perlas, creando una escena pura y poética. Al llegar, podrá pasear por las praderas, sumergiéndose en la inmensidad y la tranquilidad entre el cielo y la tierra, o acariciar a los dóciles corderos, capturando cautivadores recuerdos naturales en medio del pintoresco paisaje. Después, viajaremos al lago Hulun, el vasto "Jade del Norte" de Mongolia Interior. Sus aguas cristalinas, como un espejo, reflejan el cielo azul y las nubes flotantes. La suave brisa del lago crea un tranquilo paraíso azul. Nuestra última parada es el Área Escénica de Matrioskas de Manzhouli, donde la ornamentada arquitectura de estilo ruso y las exquisitas esculturas de matrioskas se entrelazan para crear un entorno exótico, digno de un cuento de hadas. Cada rincón está lleno de sorpresas y colores, convirtiéndolo en un lugar perfecto para la fotografía y una experiencia romántica.





