Embárcate en una inolvidable excursión de un día desde Milán y viaja por el corazón de los Alpes suizos a bordo del Ferrocarril Bernina-Albula, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Maravíllate con impresionantes paisajes montañosos, encantadores pueblos alpinos e increíbles obras de ingeniería mientras recorres una de las rutas ferroviarias más pintorescas del mundo.
Su aventura comienza con un cómodo traslado en autobús desde Milán a St. Moritz, un resort de lujo de renombre mundial enclavado en el Valle de la Engadina. Rodeado de lagos de aguas cristalinas y majestuosos picos, St. Moritz es un paraíso tanto para los amantes de las actividades al aire libre como para los amantes de la cultura.
Después de visitar la ciudad, subirás a bordo del legendario tren rojo Bernina para disfrutar de un viaje inolvidable a lo largo de esta histórica línea ferroviaria.
Siguiendo la Línea Albula, también Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y primer tramo de la icónica Línea de los Glaciares, el tren serpentea por exuberantes valles, pintorescos pueblos suizos y ríos serpenteantes. Al ascender por el Paso de Albula, disfrutará de impresionantes vistas panorámicas de las montañas y bosques circundantes.
Uno de los momentos más destacados del viaje es cruzar el viaducto de Landwasser, una maravilla arquitectónica que se curva con gracia sobre un profundo desfiladero, ofreciendo una vista inolvidable. El tren pasa luego por el encantador pueblo de Bergün, conocido por su arquitectura tradicional suiza y su idílico entorno alpino, antes de llegar a Preda, el punto más alto de la línea. Desde allí, el tren inicia su pintoresco descenso hacia Coira, la ciudad más antigua de Suiza.
Su viaje concluye en Chur o Thusis, donde abordará el autobús de regreso a Milán y volverá a casa con recuerdos de uno de los viajes en tren más espectaculares de Europa.










