Empieza tu aventura con un trayecto en coche hasta la pared de los Trolls, la pared rocosa vertical más alta de Europa. No olvides mirar hacia atrás para ver el famoso Romsdalshorn. Después de una parada para fotos de aproximadamente 15 minutos, comienza la verdadera aventura.
Conduce por todo el recorrido de Trollstigen (la Carretera del Troll), una vía construida en 1936 con 11 curvas cerradas. Cada curva tiene un nombre, que puedes encontrar en las señales colocadas en cada giro. A un lado de la carretera, las montañas el Rey, la Reina y el Obispo te estarán observando.
Al final de Trollstigen, tómate otro descanso en la meseta de Trollstigen. Aquí encontrarás un restaurante, baños, una tienda de souvenirs y un camino pavimentado que te llevará a dos plataformas. Disfruta de las impresionantes vistas del valle, Trollstigen y las montañas que lo rodean.
