Ruta personalizada: sin limitaciones por los horarios del transporte público, con más tiempo para visitar atracciones menos conocidas.
Navegación con mapa en vivo: los conductores conocen bien las intrincadas calles de Hong Kong, evitan las rutas congestionadas y recomiendan auténticos cafés locales y puestos callejeros de comida.
Traslado puerta a puerta: conexión perfecta entre hoteles y atracciones, sin necesidad de transbordos, ahorrando energía