Observaremos panorámicamente el Palacio Nacional, situado en el centro histórico de la capital de El Salvador. Se trata de un edificio de dos plantas con un estilo predominantemente neoclásico, aunque incorpora algunos elementos decorativos neorrenacentistas y, en menor medida, neogóticos. Sus portones y otras decoraciones en bronce y hierro presentan un estilo art nouveau. Por todo ello, no sería descabellado afirmar que su arquitectura tiene un carácter ecléctico, aunque, cabe destacar, el estilo que predomina a simple vista es el neoclasicismo.