El imponente corazón neoclásico de la ciudad es un conjunto perfectamente conservado del siglo XIX diseñado por C.L. Engel. La deslumbrante Catedral de Helsinki, con sus cúpulas verdes, domina la plaza como el símbolo definitivo de la capital. Rodeada por la Universidad y el Palacio de Gobierno, esta plaza es el centro de la historia, la política y la vida académica de Finlandia.