El ambiente es de estilo industrial minimalista, cada rincón es perfecto para fotos, con una iluminación suave y no deslumbrante.
El cerdo asado con miel es dulce pero no empalagoso; el arroz con salchichas en cazuela de barro tiene granos brillantes y las salchichas un intenso aroma a vino; el pescado amarillo al vapor está tierno y sin olor a pescado, y la combinación de carnes asadas al estilo cantonés tiene una textura firme.
Los platos tienen un sabor auténtico: el cerdo agridulce es estimulante para el apetito, el guiso cantonesés está lleno de aroma, el tofu está tierno y sabroso, y las tortitas de loto son crujientes por fuera y suaves por dentro, todos con el auténtico sabor cantonés. El ambiente es elegante y con mucha atmósfera, el servicio es atento y considerado, y el té está delicioso.