Los pórticos termales de Karlovy Vary: Los pórticos termales son el alma de este pueblo, distribuidos a lo largo del río Teplá, siendo tanto un destino de curación como una galería de arte arquitectónico.
Torre de Observación Diana: Esta torre construida a finales del siglo XIX es en sí misma una obra de arte, con exquisitas tallas de madera y un órgano en su interior, que merece mucho la pena visitar.
Paseo por el pueblo: Caminar a lo largo del río Teplá: Comenzando en la Columnata del Molino, recorre hasta la Columnata del Parque, disfrutando del paisaje ribereño y la arquitectura barroca.