

▲ Milla Real: la columna vertebral del casco antiguo de Edimburgo, que conecta el castillo con el palacio, flanqueada por antiguos edificios, tiendas de artesanía y artistas callejeros, llena de encanto medieval.


▲ Catedral de Edimburgo: el corazón religioso de Edimburgo, con su distintiva aguja de la Corona de Escocia, donde la capilla del Cardo alberga tallados de madera y vidrieras de exquisita solemnidad.


▲ Castillo de Edimburgo: una imponente fortaleza que se alza en la cima de un volcán extinto, símbolo de la monarquía escocesa, que alberga las joyas de la corona y la Piedra del Destino, y donde se dispara un cañonazo todos los días a la una de la tarde.

▲ Colina de Calton: La Acrópolis de Edimburgo, desde su cima se puede contemplar toda la ciudad y admirar el estuario de Forth, mientras que el Monumento Nacional y el Monumento a Nelson delinean un impresionante horizonte.


▲ Monumento a Scott: una aguja gótica victoriana en los Jardines de la Calle Princesa, construida en honor al famoso escritor Walter Scott, con un grupo escultórico que representa a los personajes literarios de sus obras.





