
▲ [Puerto Viejo de Marsella] El lugar de origen de Marsella, es el corazón y la esencia de la ciudad, rodeado de monumentos históricos, diversos restaurantes, boutiques y centros comerciales. Los mástiles de los barcos en el puerto, el bullicioso mercado de pescado y la multitud de turistas conforman el encanto único de Marsella.

▲ [Basílica de Notre-Dame de la Garde] Las iglesias en Europa son innumerables, pero la Basílica de Notre-Dame de la Garde en Marsella es una que no te puedes perder. La estatua dorada de la Virgen María con el Niño Jesús en la cúpula de la iglesia es un símbolo de Marsella y también la protectora de los marineros, pescadores y todos los marselleses. Cuenta con un mirador exterior que ofrece una vista espectacular de Marsella y las islas del Mediterráneo.

▲ Isla de If: escenario de "El Conde de Montecristo" de Alejandro Dumas, explora la fortaleza marítima y las antiguas ruinas de la prisión donde estuvo encarcelado el Hombre de la Máscara de Hierro.

▲ [Palacio Longchamp] Camina hasta el Palacio Longchamp para admirar sus fuentes y arquitectura, y al atardecer disfruta de la puesta de sol en la playa urbana de Catalans o en el mirador de la Basílica Notre-Dame de la Garde.



