Conductor-guía con servicio atento durante todo el recorrido, traslado sin problemas desde el hotel hasta los lugares turísticos, ahorrando tiempo y preocupaciones, disfrutando de un viaje privado y relajante en otoño.
El Lago Otoñal resplandece sereno como un espejo, la Pagoda de las Mil Hojas despliega un mosaico cromático, y en el ocaso, los juegos de luz y sombra tejen el paisaje más cautivador del Valle del Arce, capturando la esencia de esta acuarela montañosa.
Grupo privado con itinerario flexible, evitando las horas punta de afluencia, disfrutando en exclusiva del túnel de hojas rojas de un kilómetro y de momentos románticos junto al arroyo.