El castillo de Blarney, situado a las afueras de Cork, Irlanda, es un destino imprescindible que resume a la perfección la rica historia y la encantadora belleza del país. El elemento más destacado del castillo es, sin duda, la famosa Piedra de Blarney, que, según se dice, otorga el don de la elocuencia a quienes la besan, ¡y por supuesto que lo hice!