El Parque Estatal McKinney Falls, ubicado a unos 20 kilómetros de Austin, la capital de Texas, es un lugar excelente para acampar y practicar senderismo. Un arroyo cristalino atraviesa el parque, formando dos cascadas con una pequeña caída sobre dos enormes rocas. El agua ha esculpido numerosos agujeros de formas curiosas en las rocas, creando un paisaje único y hermoso.