Mi estadía en el Hotel Sol Caribe Campo fue, en términos generales, decente; sin embargo, considero que la categoría de 4 estrellas asignada al hotel no se ajusta a la experiencia real. Bajo mi criterio, y en relación al precio pagado, el establecimiento corresponde más bien a un hotel de 2,5 estrellas, alcanzando, en el mejor de los casos, 3 estrellas. Aspectos positivos - Limpieza: El estándar de limpieza, tanto en las áreas comunes como en las habitaciones, fue adecuado; en ningún momento se presentaron condiciones desagradables. Como detalle a destacar, el personal de housekeeping dejaba el aire acondicionado encendido tras el aseo, lo que permitía encontrar la habitación fresca al regresar. - Habitación: Aunque de tamaño reducido, la habitación cumplía con lo esencial. Contaba con tres camas cómodas, baño privado y una pequeña terraza. Infraestructura: Las instalaciones se encuentran en buen estado de mantención, con pintura fresca y una piscina agradable. - Alimentación: La comida del restaurante principal era aceptable. Si bien no alcanza el nivel esperado para un hotel de 4 estrellas, resultó decente en sabor y no generó ningún malestar digestivo durante la estadía. Cabe mencionar, eso sí, que la oferta del snack bar de la playa era bastante mediocre, muy por debajo del estándar del resto de la comida del hotel. - Transporte a la playa: El hotel dispone de una van que traslada a los huéspedes a la playa. El servicio fue puntual, cómodo, limpio y contaba con aire acondicionado, lo cual valoré especialmente. - Amenidades: Los productos de aseo personal provistos en la habitación eran de buena calidad, destacando particularmente la crema hidratante. Acceso a otros hoteles de la cadena: Al pertenecer a una cadena, los huéspedes tienen acceso sin costo adicional a las instalaciones de los demás hoteles de la marca en la isla, lo cual constituye un beneficio interesante. Aspectos negativos - Horarios de transporte incompatibles con el almuerzo: La van hacia el hotel opera de 9:30 a 12:30, retomando recorrido recién a las 14:30. Considerando que el almuerzo se sirve entre las 12:30 y las 14:30, resulta prácticamente imposible regresar al hotel a almorzar y volver a la playa dentro de un horario razonable: salir a las 12:30 es demasiado temprano y luego hay que esperar igual hasta las 14:30 para retornar. - Tamaño de la habitación no acorde al precio: Pagué por una habitación triple y, en comparación con otros hoteles all inclusive de categoría y precio similar, la habitación resultó notoriamente pequeña. Se esperaría un espacio más amplio, con un pequeño living o zona de estar, lo cual no existía. - Actitud del personal: Gran parte del personal presenta una actitud poco amable, e incluso indiferente, frente a los huéspedes. En particular, el equipo de recepción se mostró en reiteradas ocasiones con mal tono, gestos de molestia y poca disposición para resolver consultas simples; frente a cualquier duda respondían con desgano y hasta con desprec