Si decides alojarte en Hotel Riazor, disfrutarás de una magnífica ubicación en pleno centro de La Coruña, a solo unos pasos de Paseo marítimo de La Coruña y Playa de Riazor. Además, este hotel de playa se encuentra a 0,1 km de Playa del Orzán y a 0,3 km de Plaza de Lugo.
Con gimnasio abierto las 24 horas y muchas otras instalaciones recreativas a tu disposición, no te quedará ni un minuto libre. Tienes también una terraza donde sentarte a contemplar el paisaje. Encontrarás además conexión a Internet wifi gratis, servicios de conserjería y tiendas en el alojamiento.
Prueba deliciosos platos sin moverte de este hotel, que cuenta con un restaurante y ofrece servicio de habitaciones con horario limitado. Apaga la sed con tu bebida favorita en el bar o lounge. El desayuno bufé, con un coste adicional, se ofrece de lunes a viernes de 07:00 a 10:30, mientras que los fines de semana el horario es de 08:00 a 11:00.
Tendrás un centro de negocios, tintorería y un servicio de recepción las 24 horas a tu disposición. ¿Estás organizando un evento en La Coruña? En este hotel tienes a tu disposición 220 metros cuadrados de espacio con centro de conferencias y salas de reuniones.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 165 habitaciones con aire acondicionado, minibar y televisión de pantalla plana. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por satélite. El baño privado con bañera o ducha está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y secadores de pelo. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte, hervidor eléctrico y teléfono.
«Fácil de llegar desde el aeropuerto o la estación de tren, ubicación privilegiada en la impresionante playa de Riazor (si puede, actualice a una habitación con vistas al mar; las vistas son espectaculares) con muchas tiendas/restaurantes cercanos, incluida una tienda de conveniencia al lado. El hotel ha sido completamente renovado y se nota: me gustó especialmente la zona de recepción, que tenía muchos asientos cómodos, así como ordenadores y material de lectura. La habitación en sí era excelente: limpia, moderna y cómoda, con todas las comodidades que cabe esperar (hervidor de agua, mininevera, caja fuerte, secador de pelo, televisor grande), aunque la impresionante vista desde la ventana fue la mayor ventaja. El desayuno era fabuloso, con opciones dulces y saladas, así como también una oferta cocinada. Tuve una estadía fantástica y desearía haberme quedado más tiempo; definitivamente regresaría, sin hacer preguntas.»