Si decides alojarte en Enjoy Pucon de Pucón, estarás a pie de playa y a apenas cinco minutos a pie de Casino Enjoy Pucón y Playa de Pucón. Además, este hotel de playa se encuentra a 0,3 km de Península de Pucón y a 0,5 km de La Poza.
Para un relax sin igual, nada como una visita al spa, que ofrece masajes, tratamientos corporales y tratamientos faciales. Antes de dirigirte al casino, recarga las pilas con las 3 piscinas al aire libre. Este hotel de estilo colonial ofrece además conexión a Internet wifi gratis, servicios de conserjería y guardaesquís.
Come algo en Restaurante Rangue, restaurante familiar con un bar o lounge, o simplemente llama al servicio de habitaciones las 24 horas. Se ofrece un desayuno bufé gratuito todos los días de 07:00 a 11:00.
Tendrás un centro de negocios, tintorería y un servicio de recepción las 24 horas a tu disposición. Las instalaciones para eventos de este hotel incluyen zona para conferencias y una sala de reuniones. Pagando un pequeño suplemento podrás aprovechar prestaciones como servicio de transporte al aeropuerto (ida y vuelta) disponible 24 horas y aparcamiento limitado.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 151 habitaciones con aire acondicionado, minibar y televisión LCD. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El cuarto de baño está provisto de bañera o ducha y artículos de higiene personal gratuitos. Entre las comodidades, se incluyen teléfono y caja fuerte, además de un servicio de limpieza disponible todos los días.
«El hotel está con poca mantención, las piscinas no están bien pintadas, hay manchones que le falta pintura. hay una piscina temperada que esta en una construcción que le sacaron el techo, se ve triste. La atención del restaurante es mala porque tienen pocos garzones, el desayuno es malo, la palta de bolsa, los huevos son como color cafe, poca variedad de cosas. La pintura exterior esta vieja. las reposeras de plástico. quisimos ir al spa bajamos y nos dijeron que no se podía sin pedir hora, pese que no había nadie, pero lejos el lugar más precario es el de la piscina temperada.»