Nos alojamos en el Libertine Lindenberg una noche en junio de 2025. La experiencia fue terrible y recomendamos encarecidamente a todos los viajeros que lo piensen dos veces antes de reservar.
1. Sin aire acondicionado: un calor insoportable por la noche.
A pesar de haber sido renovada recientemente (en 2024), la habitación no tenía aire acondicionado. La noche que nos alojamos, la temperatura superó los 30 °C y solo había un pequeño ventilador que no hacía absolutamente nada. Era imposible dormir. Para un hotel supuestamente "de primera categoría, digno de Instagram", esto es una grave falla de infraestructura.
2. Salida anticipada y trato grosero.
La hora de salida es a las 10:30, antes que en la mayoría de los hoteles de Alemania. Pasamos un poco por alto la hora y nos llamaron a la puerta con rudeza. El personal nos dijo con un tono poco amable que teníamos 10 minutos para desocupar la habitación. Sin periodo de gracia ni cortesía. 3. Recepcionista poco profesional y sarcástica
Después de hacer el check-out, teníamos una importante reunión en línea, así que nos sentamos en silencio en la sala de estar. Una empleada blanca no dejaba de hacer comentarios sarcásticos, como "¿Les gusta tanto este lugar que no quieren irse?". Fue extremadamente incómodo y profundamente irrespetuoso.
Incluso al irnos, se quedó de pie junto a la ventana mirándonos fijamente todo el tiempo; un gesto final que nos pareció abiertamente hostil y totalmente poco profesional.
Trabajamos en el sector educativo y sanitario, y viajamos con frecuencia por Europa. Esta fue una de las peores experiencias de servicio hotelero que hemos tenido en años. Esperamos que esta reseña sirva de advertencia a otros huéspedes. Este hotel puede parecer atractivo en fotos, pero tras la superficie se esconde una completa falta de comodidad y profesionalismo.
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