UUsuario invitadoAl volver a Staycity Aparthotels Dublin City Quay, me vienen a la mente recuerdos maravillosos de mi estancia:
1. Tranquilo y práctico: El hotel goza de una ubicación privilegiada en una calle tranquila a orillas del famoso río Liffey, cerca del centro de la ciudad pero alejado del bullicio, lo que lo hace ideal para una estancia corta.
2. Servicio cálido y atento: El personal del hotel, tanto hombres como mujeres, es amable y se esfuerza por satisfacer las necesidades de los huéspedes.
3. Transporte conveniente: El hotel está cerca de paradas de autobús, estaciones de tren, tranvías y taxis fácilmente disponibles.
4. Ambiente hogareño: Las habitaciones son amplias y tienen un diseño elegante. Aprecié especialmente las comodidades: además de la cama, había un sofá, una mesa de comedor, una pequeña caja fuerte, etc. (Figura 1), e incluso una minicocina, pequeña pero totalmente equipada. La cocina incluía una placa de inducción, microondas, hervidor eléctrico, cafetera, nevera, lavavajillas, armarios, cubo de basura, ollas y sartenes, y todos los utensilios necesarios (Figura 2). Me sentí como en casa. Incluso me animé a cocinar fideos (Figura 3), ya que, de lo contrario, habría sido un desperdicio usar todo ese equipo de cocina.
5. Alta ocupación: paradas de autobús frecuentes y llegadas de huéspedes constantes (Figura 4).
6. Lavabo grande: el lavabo es más grande que el de muchos hoteles y tiene espacio al lado para los artículos de aseo, lo cual es genial.
Un pequeño inconveniente: la ducha es algo pequeña. Es fácil golpearse con las paredes, especialmente con la manilla que sobresale en el interior de la puerta; te golpeas al agacharte (Figura 5). De hecho, la ducha podría diseñarse de forma más práctica y funcional, ya que hay espacio fuera que podría integrarse en la ducha (Figura 6).
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